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Otoplastia

Es la intervención quirúrgica que suele emplearse para corregir la prominencia o despegamiento de las orejas, de forma que estas se sitúen en una posición y tamaño más naturales con respecto a la cabeza.

Es un procedimiento ambulatorio que se realiza con anestesia general o ambulatoria, dependiendo de la edad que tenga el paciente. Se puede realizar desde los 10 años de edad.

Las cicatrices son imperceptibles ya que se localizan detrás de las orejas. Su incapacidad varía entre 4 y 5 días.

La Otoplastia es una cirugía que carece de riesgos para el paciente. La mayor complicación se da cuando las orejas son excesivamente pequeñas y su reconstrucción resulta más compleja. Pero no existen efectos secundarios, ya que en ningún momento se manipula el oído, solamente la parte que le rodea.

Tipos de deformidades que pueden ser corregidos mediante cirugía:

• Despegamiento o prominencia, es el problema más común que afecta a las orejas,
• Reducir el tamaño de las orejas,
• Cambiar la forma y tamaño de los lóbulos,
• Corregir las orejas en copa o de sátiro.
• Incluso, se puede crear una oreja nueva cuando esta no existe o ha desaparecido como consecuencia de accidentes.

Indicación de una Otoplastia:

Siempre que el paciente se encuentre a disgusto con la forma ,
tamaño o disposición de sus orejas, o exista una verdadera anomalía.

Riesgos e incertidumbres.

Una Otoplastia es un procedimiento seguro y con porcentajes de éxito altos siempre que esté realizado por cirujanos especialistas que conozcan y dominen estas técnicas

Aunque infrecuente, la “memoria” con la que, de forma natural, se comporta cualquier cartílago, puede hacer que las orejas se separen de nuevo unos milímetros necesitando un pequeño retoque.

La aparición de cicatrices anómalas tanto en la piel como alrededor del
cartílago es sumamente infrecuente.

Cómo se realiza una Otoplastia.

La operación se realiza normalmente bajo anestesia local y sedación y no necesita ingreso hospitalario.
Dura aproximadamente entre una u una hora y media dependiendo de la deformidad presente y la técnica quirúrgica que se emplee.
Normalmente la operación se realiza en las dos orejas, aunque sólo una sea la verdaderamente afectada, ya que se consigue mayor simetría y mejor resultado. Sólo en raras circunstancias se opera únicamente una de las orejas.
En el caso de orejas prominentes se realiza una incisión en el surco que queda detrás de la oreja, se esculpe el cartílago que hay debajo de la piel para darle la forma que no tiene y, si fuera necesario, se dan unos puntos para mantener esta forma. La herida se cierra dejando una cicatriz justo en el pliegue que existe detrás de la oreja.
La cicatrización suele ser buena y pasar desapercibida con el paso de los meses, quedando oculta.
Cuando se trata de reducir el tamaño de la oreja la incisión queda en el pliegue del helix.
Desde aquí se calcula y se elimina el exceso de cartílago dando forma al nuevo borde superior de la oreja.

El Postoperatorio:

Después de la cirugia el paciente podrá abandonar el Hospital si se encuentra en buenas condiciones. Durante unos días llevará un vendaje que proporciona protección y facilita el modelado de las orejas. Durante los dos o tres primeros días puede haber molestias o dolor, habitualmente controlables con la medicación que se recomiende.
Pasada la primera semana se retiraran las suturas que sean extraíbles. En algunas ocasiones deberá llevar una cinta tipo tenista durante un tiempo variable. Debe considerase como normal que las orejas estén inflamadas y algo amoratadas. Siempre que no vayan a existir golpes accidentales, se puede volver a la actividad normal pasada
la primera semana. Cualquier actividad que pueda “doblar” las orejas debe evitarse durante un mes o mes y medio.
Debido a la naturaleza “asimétrica” que tiene nuestro cuerpo, es
a la vez imposible y poco natural conseguir una simetría perfecta en
las dos orejas. Piense que el resultado que persigue esta operación
es conseguir un aspecto natural en conjunto, no una simetría “matemática”.
Si entiende este concepto sabrá valorar y disfrutar mucho
mejor del resultado final.